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  CAVIAR IZQUIERDA "FINITUD"  
   
  Teaser Caviar Izquierda No.5  
     
  TAQUITO JOCOQUE  
   
     
   
  The Petite and Amazing Roxana Ethel Ramos Garcia  
     
     
     
  THE RESIST FOR INTERPRETATION  
   
     
   
     
   
  Jorge de la Garza, collages.  
     
     
     
  THE DIGITAL WOMAN OF OUT TIME  
   
     
   
     
   
  Photo: Franklin Collao, Digital Manipulation: Petra Cortright  
     
     
  CAVIAR IZQUIERDA No. 4 RED WEB INTERNET  
   
 

FEATUTING:

 
  F.A.T, PARALLELOGRAMS, SLAUGHTERHOUSE90210, PETRA CORTRIGHT, NEIL HARBISSON ,JORGE DE LA GARZA, RACHEL DE JOODE, TAQUITO JOCOQUE, THEO MICHAEL, NATALIA IBÁLEZ, BERNHARD WILLHELM, LOS VLADIMIROVICH, MARTINEZ LIERAH, ADELA GOLDBARD, NOAH KALINA, ANDRES CARRETERO, ETC. OUT NOW  
     
  PACKAGING No.4  
   
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  CAVIAR IZQUIERDA No.4 TEASER  
   
  Starring Internet Digital Woman of our time Petra Cortright  
     
     
  MANIFIESTO No. 4  
   
  CAVIAR IZQUIERDA No.4 IMAGE  
  Photo by Franklin Collao, Art by Petra Cortright  
     
     
     
  EN EL HOYO  
   
     
   
     
   
     
   
  EN EL HOYO by Gabriel Boils in CAVIAR IZQUIERDA No. 3  
     
     
     
  PLAN DE ESCAPE  
   
     
   
     
   
     
   
     
   
  FASHION ATELIER IN PRISON. In CAVIAR IZQUIERDA No.3  
     
     
     
  RICHARD KERN  
   
  In CAVIAR IZQUIERDA No.3  
     
     
     
  NOTAS PERSONALES SOBRE EL MUNDO DEL ARTE EN MÉXICO  
 

TEXTO DE AXEL VELÁZQUEZ para CAVIAR IZQUIERDA No.3

1.- Comprarse

Poco después de entrar a la escuela de arte, comenzó a hablarse con insistencia y cierto optimismo sobre la aparición de una nueva feria de arte contemporáneo en la ciudad de México. Pronto, un término comenzó a escucharse repetidamente: Coleccionista.Para un artista novel, la figura del coleccionista y la idea de poder vivir de su trabajo es algo tremendamente abstracto. ¿Cómo se vende? ¿Cómo me hago notar? ¿Cuánto cuesta? ¿Cómo llego a la gente que tenga interés en comprar mi arte?

El tema del mercado es un asunto del cual se habla poco en escuelas de arte, a veces por ser un tabú causado por la pretendida naturaleza “sublime” del mismo y probablemente porque, en el caso de la escuela que me educó, muchas de las personas que impartían clases lo hacían debido a que era la opción que les quedaba por su desempeño mediocre en el aspecto comercial del arte. Si para los artistas en formación la información sobre el mercado es escasa, para los coleccionistas de arte es casi nula y se puede decir que en un inicio andan a tientas.

El coleccionista suele ser un empresario exitoso que buscando llevar su vida a algo más que generar y acumular dinero, decide intentar trascender un poco intentando sofisticarse a través del arte. “Coleccionista” es un término que abarca un amplio rango de actividades acumulativas: hay quien colecciona libros —estos son los más obsesivos—, chácharas (que a últimas fechas se les llama “diseño”), joyas, plantas, antigüedades y por supuesto, arte. Para el coleccionista serio el arte tiene el mismo efecto que se le confiere al trabajo: ennoblece y humaniza; por ello el coleccionista de arte no sólo reúne cosas, sino que cree participar en una dinámica donde tiene la oportunidad de desperdigar “democráticamente” el efecto que piensa que el arte tiene, así que apoya a los artistas comprando su obra, patrocina museos, presta de buena gana sus compras para exhibiciones y participa de la vida “socialité” que rodea al arte para mantener su prestigio (el suyo y el del arte); pero al final del día y tras constatar lo precario del sistema de circulación del arte, el coleccionista no tiene más remedio que reconocer la terrible realidad: lo que posee son sólo un montón de cosas y nada más. Casi nada del efecto que pudieran tener las obras de arte llegan al gran público pues los filtros por los que pasa el arte, saturados de personas sobre-intelectualizadas, hacen que este llegue a la gente a través de puentes conceptuales tan crípticos y a veces tan absurdamente cínicos en la futilidad de su formulación que el espectador promedio ya no sabe cuál de sus sospechas es la acertada: si se trata sólo de un rebuscado modo de tomarle el pelo o si de verdad su humillante sensación de ignorancia está justificada.

Ante la situación, el coleccionista termina sintiéndose satisfecho con lo que realmente ha comprado con su dinero: un sitio privilegiado donde el efectivo compite con el intelecto en eso de lograr conferir estatus. Finalmente, el coleccionista que es listo se da cuenta que lo que se ha comprado es una identidad de poder en la subcultura que es el mundo del
arte dentro de la sociedad. De eso se ha tratado todo: de comprarse a uno mismo, de comprarse una identidad y en una sociedad como la mexicana, caracterizada por el clasismo, esa debe ser sin duda una mejor inversión que el hecho de adquirir arte.

2.- Venderse

Es curiosa la angustia generalizada que provoca en los artistas el hecho de lograr o no lograr vivir del trabajo que se produce en el estudio. No se trata de algo tan simple como tener o no dinero: en realidad es una cuestión de rango, de éxito medible, de competencia feroz pero refinada. Se trata de un ego de artista (siempre desmesurado) insuflado o herido. Siendo el arte una actividad saturada de subjetividad, es muy difícil que una compra, opinión o decisión que concierna al artista no sea
algo de índole personal.

En más ocasiones de las que puedo recordar me he visto en el aprieto de ver solicitada mi opinión ante el trabajo de algún colega artista en la inauguración de exposiciones o eventos similares. Es un aprieto porque el artista de hoy parece no incluir entre sus cualidades el poder escuchar de manera profesional la opinión de los otros sobre su trabajo, la cual no tiene que ser necesariamente favorable y rara vez aquello sobre lo que se solicita una opinión amerita los elogios que el artista espera, así que para no incurrir en situaciones incómodas innecesarias, uno termina siendo condescendiente y se hace un honesto intento por ser franco sin ser rudo o grosero, lo cual deriva en opiniones que difícilmente llegan a algo más que monosílabos. ¿Y cómo podría ser de otra manera? Pareciera que el artista prefiere el insulto directo y la afrenta frontal a escuchar una mala opinión sobre su quehacer artístico y optar por la opción más neutral —la indiferencia— es el equivalente a iniciar una guerra declarada.

En una ocasión, durante una fiesta, un artista me pedía a gritos que confirmara la opinión que estaba emitiendo entre sus amigos, la cual era básicamente que el arte reciente de México era aburrido y que todo estaba mal. Abrumado por la declaración, me acerqué para comentarle de la manera más discreta posible que, siendo que ambos somos artistas mexicanos en activo, su comentario nos dejaba a ambos muy mal parados así que rematé con una pregunta que me salió del fondo del corazón: ¿Y tú por qué supones que no formas parte de todo lo que está mal?

El pecado más grave en el que puede incurrir un artista debe ser en definitiva, la incapacidad para la autocrítica. No importa si se es un artista ‘emergente’ o un veterano de las artes: creerse un genio infalible siempre está fuera de lugar, pues sabemos con certeza que el asunto de los ‘genios’ del arte es sólo una mera falacia histórica. Desconfíe usted siempre del artista que adopta la actitud de pontífice intelectual que parece poseer las claves ocultas implicadas en hacer arte. Confíe un poco el aquel artista que, tras muchas evasivas y justificaciones termina aceptando a regañadientes que quizá se equivocó un poco. Siga con interés el camino de aquél artista que se equivoca con frecuencia y lo nota y que a pesar de ello no se desalienta y lo sigue intentando. Sea amable con el artista que parece errar en todo pero que es tan ingenuo que no se da cuenta de ello y sigue trabajando con entusiasmo sólo por el beneficio de resultar un poco más interesante para los demás por el hecho de autodenominarse artista. Sea despiadado con los oportunistas por el simple hecho de que, NO importa lo que hagan, nunca serán artistas y están estorbando.

Si le parece que la profesión del artista es algo que debe generar mucha presión y estrés, está usted en lo cierto: nunca hay certeza sobre la relevancia cultural del trabajo que se hace ni estabilidad económica asegurada, y los mecanismos de circulación funcionan bajo reglas que son un enigma; es un medio profesional tan tambaleante que a nadie sorprende que al final, el artista termine cediendo ante el único factor del mundo del arte que parece mantenerse inamovible en su integridad: el dinero.

3.- Despistarse

“Crítica” es un término cuyo significado real se ha extraviado entre la dinámica habitual de besuqueo falso y amiguismo condescendiente que permea el mundo del arte mexicano. En un momento donde el dinero y el poder simbólico se han vuelto aspectos protagónicos, la necesidad de ‘quedar bien’ y no entrar en conflicto con nadie se ha convertido en un aspecto importante para la continuidad de la carrera profesional de cualquier persona implicada en este medio, el cual es básicamente, un negocio fundamentado en las relaciones públicas.

Es bueno que exista un mercado para el arte actual y que artistas y profesionales del arte que lo rodean puedan participar de una dinámica comercial que les permite pagar las deudas sin tener que asumir demasiadas actividades tangenciales. El problema es cuando el dinero deja su sitio como un mero recurso para convertirse en un elemento de juicio, a veces tan poderoso que logra anular los demás niveles de lectura o connotaciones latentes en el arte como la relevancia histórica, la puntualidad discursiva o las cualidades estéticas. El antídoto ante tal situación, cada vez más generalizada, debería ser la crítica; pero en una consecuencia para nada inesperada, el ejercicio de la crítica de arte en México ha devenido en un torrente de revanchas o infomerciales escritos con tal nivel de torpeza que no queda más que lamentarse del estado actual del pensamiento dedicado al análisis y deducción.

La consecuencia de esto es una tolerancia muy relajada al ‘oportunismo creativo’ donde cualquier persona que pueda satisfacer la demanda de productos artísticos con objetos que aparentan ser arte es bienvenida, aún cuando realiza su labor mediocremente y (tal vez) de manera ingenua. Hoy me da la impresión de que, sin que diéramos cuenta de ello, el significado de “crítica” se transmutó en el diccionario para convertirse en una amabilidad hipócrita de tipo crónico que se esparce como una epidemia. A mi mejor entender, la función de la crítica es eliminar toda ambigüedad o sentido difuso y poner en orden las cosas; en cierto modo es dictar la ley. Definir y ordenar, son las palabras clave de la crítica.

Por supuesto, esto es un tipo de poder que con frecuencia es abusado y corrompido, pero ello no debe ser un motivo para limitar la influencia de la crítica razonable y bien fundamentada.

En México, los mejores actos críticos han seguido un formato muy peculiar: ignorar lo que está mal y comenzar a construir algo desde cero. La historia de los espacios independientes de los noventa (La Quiñonera, Temístocles, La Panadería) en la ciudad de México es un ejemplo perfecto de crítica fundamentada en la consecución de acciones que propiciaron un cambio significativo y espacio social necesario para que nuevas cosas pudieran pasar. Como la vida es entre otras cosas, un ciclo, aquello que alguna vez fue transgresor y crítico se convierte en la norma y en institución a derribar, labor que corresponde a las nuevas generaciones.

Así que es faena del artista joven manifestarse como un ente crítico: mirar con sospecha todo, cuestionarlo todo, enojarse al respecto. Aprender de ello, si es que hay algo que aprender y tras abatirlo todo, sobre las ruinas comenzar a construir de nuevo.

4.- Mentirse

Si en algo es experta la institución oficial cultural mexicana (concretamente el INBA y CONACULTA) es en el escapismo y la mediocridad.

Habiendo participado a conciencia como usuario de sus diversas instancias (alumno en sus escuelas, visitante asiduo de sus museos, burócrata de sus centros de trabajo), la impresión que me queda es que la postura oficial del gobierno ante la cultura es la de utilizarla como ornato, relleno y ocasionalmente, como elemento ‘digno’ de representación nacional.

Con suma tristeza me he dado cuenta que en el sistema oficial de museos e iniciativas gubernamentales de apoyo a la cultura, lo c ltural es lo de menos y la agenda política es lo más. Es posible verlo en todos lados: indolencia, nepotismo, burocracia, abuso de autoridad y precariedad de recursos permeando todo el sistema cultural de nuestro país.

Por supuesto esta no es una situación exclusiva de la cultura, pues prácticamente todas las instancias gubernamentales están en ese estado. Pero en el arte es donde los defectos del gobierno se dejan sentir con más fuerza al ser la cultura una de las partes más expuestas de la estructura de gobierno.

Un asunto que noté en mi reciente experiencia trabajando en un museo es el desdén por la historia artística de nuestro país. Quienes dirigen los museos tratan los acervos de obra con mucha reserva pues su prioridad parece ser la de evangelizar sobre virtudes y bendiciones del arte contemporáneo; sin embargo, cada semana llegaban al museo visitantes extranjeros (y algunos nacionales) expresando su frustración al haber hecho extensos viajes para buscar obras de grandes figuras del arte mexicano y sólo encontrar escasos ejemplos expuestos aquí y allá lamentándose también de la escasa información que el gobierno provee sobre la historia cultural del país.

Uno de estos visitantes de nacionalidad británica, se quejó de manera esmerada tras lo cual procedió a instruirme sobre la manera en que en Inglaterra el arte histórico convive en términos de igualdad con el arte de vanguardia. Aunque tomé el exabrupto con una pizca de sal, no pude negar la realidad de una falta de equilibrio en el presente diálogo artístico mexicano.

En el afán por privilegiar un tipo de arte que nos hace sentir partícipes de un mercado internacional y de una gran escena de contemporaneidad global, tendemos a considerar los logros del pasado como un estorbo que no nos permite vernos ‘actuales’; es curioso entonces el efecto contraproducente de todo esto: ante la opinión del visitante extranjero, culturalmente somos unos wannabe.

Un hecho verdaderamente entristecedor es ver cómo la institución oficial se preocupa por colocar en la dirección de los museos a gente capaz y hasta cierto punto brillante sólo para congelarla en el hoyo negro de sus propios vicios internos. Gente que debería hacer lo suyo, que es generar ideas y activar espacios con estrategias perspicaces, ve consumido su tiempo en lidiar con el torrente incontenible pero increíblemente lento de trámites, papeleos, procesos administrativos, sindicatos necios, gestiones pueriles y normatividad contradictoria. El escenario creado por el gobierno es en realidad poco propicio para la promoción cultural y generación de proyectos artísticos relevantes de gran impacto, pero aún así, aquello que tiene todo en su contra para acontecer, termina sucediendo.

Hay una frase que se repite constantemente a modo de mantra y que define el optimismo que acompaña la incertidumbre: “De algún modo, todo sale”. O dicho de otro modo: “Ya aprendimos a hacer milagros.”

5.- Escaparse

Un amigo que actualmente es uno de los artistas mexicanos con más proyección internacional, me comenta con relativa frecuencia que uno de sus sueños es encontrar la manera efectiva de escapar del mundo del arte. Curioso comentario siendo que viene de alguien que parece tener todo con lo que un artista sueña: éxito, buena crítica, fama, respeto de sus colegas, dinero, viajes constantes, exposiciones en los sitios más
relevantes, etcétera.

¿Qué es entonces lo que genera ese deseo? ¿Qué es aquello de lo que hay que escapar?

Cuando uno comienza a trabajar en asuntos relacionados con arte y cultura, se tiene la noción inocente de que se está involucrado en una actividad noble que en cierto modo escapa de las banalidades del resto de los ámbitos de la vida. Poco a poco uno se va dando cuenta de que sucede justo lo contrario: el arte debe ser una de las actividades más imbuidas de humanidad que existen. Nada más eficaz que el arte para exacerbar fallas como codicia, egocentrismo, presunción, frivolidad, cinismo, corrupción y a veces hasta franca locura. No por nada es en uno de los sectores del arte, el mercado, donde uno puede toparse con los personajes más siniestros.

De a poco uno va enterándose del currículum de varios galeristas, dealers y promotores que detrás de una apariencia respetable esconden personajes que en algunos casos llegan a la delincuencia descarada; sin santificarlos, podría decirse que los artistas tienen vocación de víctimas: no es raro encontrarse con historias desde indolentes hasta truculentas, que tiene que ver con timos, plagios, deudas casi eternas, robos, fraudes, agresiones físicas o verbales, extorsión y cosas similares.

El factor más incómodo del arte es la interacción social. En México, el mundo del arte es como una gran familia, todos se conocen y todos desconfían del nuevo en la escena, de aquel que busca colarse en la foto. Ganarse un lugar dentro de esa familia —disfuncional, hay que apuntarlo—, es un asunto que requiere de una gran paciencia, presencia constante y todos los movimientos inteligentes que uno sea capaz de concebir. En esto hay una regla tácita: quien accede y asciende rápido será siempre objeto de desconfianza. Quien aparece gradualmente en el panorama tendrá siempre el beneficio de la duda y será admitido, aunque con reservas. El chisme es generalmente aceptado como la manera estándar de comunicar con rapidez los movimientos que acontecen dentro de esta familia tan peculiar.

En este medio, la gente está acostumbrada al ir y venir de personajes, al tráfico empedernido de influencias y a una sensación de confusión perpetua ante el gran número de apariencias que se mantienen.

A pesar de todo esto, el arte es como la religión. Las premisas espirituales mantienen su validez de manera independiente de aquellos que las manipulan para funestos propósitos. Lo mismo parece suceder con el arte y el artista quiere escapar de lo que rodea al arte, pero no del arte.

Últimamente me he ocupado en investigar qué efecto tiene la actividad creativa sobre la personalidad de los artistas y, Aunque mi investigación está en proceso, la evidencia parece darle la razón al coleccionista: el arte puede ennoblecer, el arte logra humanizar… sea esto último algo bueno o malo, según cada caso.

El  arte es como una burbuja de saliva y se puede decir que es una situación similar a la que se ilustra en el cuento “El traje nuevo del Emperador”. Es un juego misterioso, donde las reglas para ganar parecen ser conocidas sólo por un grupo de iniciados que las resguardan celosamente. La realidad es que el juego del arte tiene una regla muy simple: comienzas por mentirte a ti mismo y si logras que los demás también crean esa mentira, ya ganaste.



Axel Velázquez es artista y curador independiente. Colabora para diversas publicaciones locales e internacionales enfocadas en arte y cultura contemporáneos.

 
     
     
  CAVIAR IZQUIERDA No.3 ADENTRO  
   
     
     
     
  CAVIAR IZQUIERDA in Zsona Maco 2011  
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
  Zsona MACO is the most important CONTEMPORARY ART FAIR in Latin America. We were present in the art magazines section, with a booth design by artist and editor Franklin Collao, who showcase the work of young artist we have published in the magainze such as: Elisa Malo, Isaac Contreras, Sangree, Maria Jose Sesma and Manuel Solano, all between 20 to 25 years old. Was a refreshing and fascinating experience to get to know our readers, and new friends who soon became supporters of the project.  
     
     
     
  CAVIAR IZQUIERDA No. 3 TEASER  
 

 
     
     
     
  CAVIAR IZQUIERDA No. 3  
   
  Imágen del Manifiesto No.3 ADENTRO  
     
     
  CHATEAU VACANT en Caviar Izquierda No. 2  
   
     
   
     
   
     
   
     
     
     
     
  MUJERES MENONITAS de Eunice Adorno. En Caviar Izquierda no.2  
   
     
   
     
   
     
     
     
  Presentación de CAVIAR IZQUIERDA No.2 en CONDESA DF  
   
     
   
     
   
     
   
     
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
  Gracias a Gabriel Ibarzabal, Zignum y a Condesa DF por su colaboración con el evento  
     
     
  VE ESTO:  
 

 
  SUSCRÍBETE UN AÑO (3 EDICIONES) POR $380 PESOS Y RECIBE UN EMPAQUE EDICIÓN LIMITADA. ENTRA A "SUSCRIPCIONES" EN LA PARTE SUPERIOR Y COMPRA EN LÍNEA CAVIAR IZQUIERDA.  
     
     
     
     
     
  TEASER CAVIAR IZQUIERDA No.2  
   
  HAZLO CON LAS MANOS  
     
     
     
  ADVICE  
   
  Parte de la entrevista a Heriberto Yépez en NUNCA QUISIMOS SER MEXICANOS  
     
     
     
  A HAPPENING  
   
  Viernes 03 de Septiembre 20 horas. Monterrey Nuevo León, una colaboración con NRMAL  
     
     
     
  Friends at CAVIAR PARTY  
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
  Photos by Cesar Arellano for more: DIARIO DE FIESTAS  
     
     
     
  PERSONAL: The editor  
   
  Photo by Cesar Arellano  
     
     
     
  The Body  
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
   
     
  The contents of edition No. 1  
     
     
     
  POETIC: Bondage  
   
 

The work of Adriana Monna, in FRESCA DINAMITA. Edition no.1

Photo by Mely Avila

 
     
     
     
  High as the sky  
   
     
   
     
   
 

Balenciaga, Saint Laurent and Sander, in the WARDROBE of eccentric Cecilia Lerim. Edition No. 1

Photos by Franklin Collao

 
     
     
     
  POETICO: Lectura de Manifiesto No.1  
     
  Preview CAVIAR IZQUIERDA No. 1 en Pecha-cucha  
     
     
     
  Self-promotion in 20"  
   
 

El próximo Martes 27 de Julio estaremos presentando un preview de nuestra primera edición en PECHAKUSHA, un proyecto independiente que presenta el trabajo de 10 artistas, diseñadores, curadores, cineastas, arquitectos etc. en un peculiar formato que consta de presentar 20 imágenes en 20 segundos cada una, los 6'40"se utilizan también para explicar el proyecto, con la idea de que en menos tiempo de lo que dura una película, puedas enterarte de algunos de los mas interesantes proyectos que ocurren en la ciudad.

 
     
 

 

 

 
 
Work in progress
 
   
     
   
     
   
     
   
 

 

 

 

 
  Una tormenta se acerca  
 

 
     
     
     
 

 

 

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